Esta casa es una ruina






Esta casa es una ruina

Quienes me conocéis sabéis que no me agrada airear mi vida privada. Con todo, siempre hay excepciones.

Vivo en una finca antigua con mi esposo discapacitado con enfermedades cardiorrespiratorias diversas... ¿Cómo estaríais si tuvierais la casa llena de filtraciones de agua y nadie os hiciera caso?

Imagino que jodidos, como yo. Las imágenes hablan por sí solas; parece el renacimiento de las caras de Belmez. Sin embargo, voy a contaros una poco la historia…



Compañías de seguros implicadas:

Anteriormente, el seguro del Hogar y el comunitario era de GENERALI. A fecha de hoy, la comunidad mantiene el mismo seguro y, nosotros, tenemos el seguro del hogar en GÉNESIS. Ambas me parecen inhumanas: UNA ESTAFA. 

¡Ojo! Parece que quieran cooperar después de ver que el asunto está en manos de Internet.


Antecedentes:

Hace años la vecina del piso superior bajó a nuestra casa hecha un manojo de nervios porque tenía unas manchas de humedad enormes en su vivienda.


Nosotros, por aquel entonces, no teníamos ningún problema, pero entre el seguro comunitario y el de la comunidad de vecinos, la señora se hizo las reparaciones que fueron necesarias e impermeabilizó exterior/interior de las habitaciones en mal estado.

La primavera pasada, nos sucedió lo mismo a nosotros y llamamos al seguro. La vecina de arriba dijo que nunca había tenido ningún problema de filtraciones y la evaluación del perito dictaminó que el conflicto era por los ventanales y la bomba de aire acondicionado de nuestro piso. Con mi esposo enfermo, recién salido del hospital, estábamos para poco.



Por cuenta propia arreglamos los posibles huecos del AC y las ventanas. Más tarde, cambiamos de compañía de seguros. Después, yo misma impermeabilicé las paredes, puse alguna fotografía en las redes.

Con nuestros parches, todo se mantuvo en buen estado, provisionalmente. Pero el mes de diciembre, tras las lluvias torrenciales, entró agua en casa y aparecieron unas manchas enormes en tres de las habitaciones. Algo que se ha agravado muchísimo con el nuevo temporal que sufrimos.



Llevamos desde antes de Navidad con visitas de peritos, operarios de mantenimiento, llamadas telefónicas y un largo y desagradable etcétera...

El caso es que anoche entraba agua por el dormitorio; todos se lavan las manos como Poncio Pilatos. Ambos peritos –subcontratados, seguramente de los que se venden por un puñado de dólares—, alegan causas externas: problemas de fisuras en la fachada y las bajantes, ningún peligro por nuestra parte.


GENERALI no me ha devuelto la llamada que les hice hace 10 días para dictaminar la resolución que adoptaban. Y GÉNESIS, ¿qué queréis que os diga? La descoordinación es absoluta y se niegan a realizar ningún trabajo si GENERALI no ejecuta el suyo. Les importa una mierda cómo estemos.

Las personas, mayormente, somos hipócritas y malintencionadas. Debe ser algo innato en el ser humano. Solo me queda DENUNCIAR. No sé cómo, pero lo haré.

Lo peor de todo es que sigue lloviendo a mares. Tengo miedo de lo que pueda suceder y no me gusta nada el mundo que veo.



Un consejo:

Los edificios recogen la experiencia de sus habitantes: alegrías y tristezas. Y, al igual que los cuerpos, se corrompen.

Nunca os compréis una vivienda antigua a no ser que esté completamente rehabilitada. Demasiadas historias, demasiadas muertes...

¡Ah! Y desconfiar de quienes os reciban con una sonrisa forzada o un cake al estilo Wisteria Lane. Son los peores: brujas o demontres.


©Anna Genovés
20/01/2017


2 comentarios:

  1. Siento mucho esta situación que vivís. Te envío muchos ánimos y un abrazo.

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    1. Setefilla, discúlpame. Te habrás dado cuenta que tengo un poco abandonada la escritura y se me había pasado tu comentario. ¡Muchas gracias amiga! Está todo resuelto entre comillas. Quiero decir: a la espera de que empiecen la rehabilitación exterior para arreglar el interior más tarde. ¡Ta te digo! Aguantaremos en el fuerte. Un beso

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