Mis labios





Mis labios

Acerca tu aliento a mis labios
derrochan pasión con sólo rozarlos.

Acarícialos con los tuyos 
sorbe su néctar profundo.

Desnuda tu cuerpo bizarro
y deja que lo mime
con sólo mis labios.

Besos que acariciaran tu piel
sin apenas notarlo;
sin sucumbir a quien te besa.

Deslizaré mis dúctiles dedos
por tus piernas, por tu pecho,
por tu hombro tatuado.

En él depositaré mi deseo
más sagrado.

Sabes que todo lo quiero
 mi amado.

Me conformo con mirar tu cuerpo
y dejar que te besen mis labios.

Mis labios rojo pasión
voluptuosos, sagrados
necesitan besar y ser besados.

Unión perfecta
 introducción a la doctrina más bella.

No hay pasión sin un beso,
no hay beso sin dos amados.

Se hicieron para entreabrir el deseo
con ellos podemos hablar
por ellos somos anhelados.

                                                          Deja que te besen mis labios:
fresas maduras
inocentes y carnales.

Un beso nada más,
hace mucho que lo llevo esperando.

Después, te marchas
y nada ha pasado.

Seguirás con tu salamandra esmeraldina,
me seguirás esquivando.
Seguiré con mi mariposa Atalanta,
seguiré volando.

Volaré por el cielo tormentoso
que se ciñe a mi rostro demacrado.

 Volaré por las montañas
que sólo yo conozco.

Por las profundidades marinas
con mi cola de sirena y mi cuerpo nacarado.

Por las opacidades de la Tierra
con sólo mirar tus ojos castaños.

Déjame que te bese
que explore tu interior almendrado.

Deja que mis labios se unan a los tuyos
como lo hace un electrón con otro
para formar un átomo de carbono.

Deja que nuestra catenación
enlace sus formas moleculares de vida;
deja que la química orgánica, siga.

Deja que te bese, tan sólo una vez
deja que mis labios rojo escarlata
hagan vibrar tu ser.



Anna Genovés
24/02/2012
Modificada el 15/02/2016
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