¡AY DE MÍ!











        ¡AY DE MÍ!



¡Ay de mí!



Que ya no oigo…
porque te llevaste contigo
mis palabras y mis odios.



¡Ay de mí!



Que he olvidado el sabor
de tus besos y tus abrazos,
tu desdicha y tu amor.



¡Ay de mí!



Que ya no veo…
por haber desaparecido
de mis noches y mis cielos.



¡Ay de mí!



Que no tengo olfato,
porque sólo recuerdo el perfume
sobre tu rostro aterciopelado.



¡Ay de mí!



Que he perdido el tacto,
por no acariciar piel alguna…
por no deslizar por tu cuerpo
mis deseosos dedos
y mis ansiosas manos.
Y es que si no estás a mi lado
vivo como un muerto
como un muerto mancillado.




Yermo de ternura y de amores
ausente de memoria cercana
y perdido en la que tú me amabas.



Carne de mi carne
aliento de mi boca,
vida de mi corazón
que me dejaste sola,
sin tu pasión y tu zozobra.
Con tu vida marchitándose ,
por otro cuerpo distinto al mío…
y también por otros ojos.



Te fuiste camino abajo
por la ladera de la montaña,
aquella montaña que tantas veces
fue el templo que tanto amabas.
ahora, me debato entre este mundo
y  tu olvido incierto.



Ya no vuelvas, ya no te quiero,
ahora mi cuerpo consumido
sólo necesita silencio.



Anna Genovés






6 comentarios:

  1. yo.., lo que diga la rubia!!!!,

    veo que tus sentidos te fallan uno a uno, en este periplo poético, pero que finalmente recobras la razón, eso está bien. EL SILENCIO.
    Silencio, que sonido más complejo tiene esa palabra, me viene como al hilo la canción de Simon and Gardfunkel. No se si lo habré escrito correctamente, y de inglés nothing de nothing, y lo que diga la canción sobre este menester me la sopla, pero es preciosa. El silencio que poco queda de él, me refiero al silencio con mayúsculas, el de la noche oscura del alma. Cuando tú estas cara a cara con el demiurgo, en el sentido kierkeergardiano de la palabra, cuando tú sólo eres un punto dentro un punto que es nuestra Vía Láctea con respecto al universo. Sólo puedo que estremecerme y callar...., ni siquiera pensar..., por si acaso fluyera esto último en algún tipo de energía, todavía no medida ni cuantificada, y perturbara al gran ordenador de este caos, que es mi representación particular del Universo, donde todo es voluntad de poder.....

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  2. Yo también me refiero a ese SILENCIO en el que somos tan diminutos como imprescindibles, a ese en el que cada uno de nuestros actos proporciona un parte del tictac del gran reloj que TODO lo puede.
    Ese MUTISMO que no necesita precedentes porque es único y necesario para seguir existiendo.
    Hasta el finde próximo. Thanks

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  3. Bonito Anna, bonito. Soy incapaz de criticar o hacer un comentario sobre literatura, pero te leo con atención y me gusta. Yo me limito a escribir y opinar sobre la vida diaria con rabia, apasionadamente, mas con el corazón que con la cabeza.
    Creo que por mi parte seria un atrevimiento, decirte mas de lo que te digo. Por otra parte no hace falta que te explique mas si me has leído algo en los comentarios que hago al Desvencijado. Ese soy yo, que unido a mis entradas en el “FES” pues ya esta todo dicho. Amiga virtual te sigo

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  4. Y no sabes lo que te lo agradezco, a tí y a todos los que, haga viento a marea, siempre encontráis unos minutos para leerme.
    Y, además, sé que sabéis leer entre líneas, que es lo importante.
    Ahora, publico mis cosillas de manera más sosegada, una o dos a la semana para no empañaros. Gracias

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  5. Admiro el arte con que describes a la perfección la necesidad que tenemos de los demás, de ser acariciados, de ser besados, de ser amados, de tener alguíen con quién compartir el periplo por esta vida tan difícil de vivir. El SILENCIO....es el silencio del alma, cuando nos encontramos con nuestro verdadero YO e intentamos descubrir quienes somos, hacia donde vamos, y si el camino lo podemos realizar solos o en compañía....Pienso que ese caminar por la vida es más liviano con quién nos ama a nuestro lado.

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  6. Y yo el que tienes tú para hacer una radiografía, perfecta, de todo lo que escribo. Sabes leer entre líneas como pocos y, de verdad, parece que nos conozcamos de toda la vida.
    Son tan parejos nuestros gustos y nuestros sentimientos que no sé si soy una buena comunicadora y tú una admirable receptora o si, sencillamente, somos dos almas que pululan por el universo con una clave “sol” muy, muy similar. Gracias amiga.
    Ann@

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