Sandalias por las orejas

/ 13:31:00


Sandalias por las orejas

A true story

Experiencias desagradables suceden a diario… Cosas de mujeres y La Moda.

El otro día vi unas sandalias que me molaron bastante. En ese momento no disponía de dinero y no me las llevé. Tenía lo justo para adquirir un regalo. Sin embargo, a mi amiga no le quedaban bien los zapatos que le había comprado, y me dije a mí misma: “Esta es la tuya, Anna, los devuelves y te coges las sandalias que te han gustado”.

Solo quedaba mi número y otro par. Cuando miré el precio vi que las pegatinas de la suela marcaban distintos importes. La diferencia entre par y par era de diez euros. De inmediato pensé que algo iba mal… Fui a la caja con ambos pares. Toda ingenua, le dije a la dependienta que debía cobrarme el precio más bajo. Pero la chica contestó que era un error y que, por tanto, tenía a cobrarme el precio que indicaba el ordenador.

Me había ocurrido lo mismo dos semanas atrás. ¡Manda huevos! En aquella ocasión pagué lo que me dijeron, pero estaba más que harta de tantos deslices comerciales, y pensé: “Ya está bien de ser gilipollas. Si se han equivocado que paguen las consecuencias y punto”. La cajera no entró en razones y el ambiente se caldeó más de lo normal por ambas partes.

Poco después, se unió a la feria otra dependienta. Por cierto, bastante maleducada. Al instante, el encargado… ¡ya te digo! Una persona que no sabe arreglar un asunto tan sencillo, por amor propio, por orgullo profesional, por la manida frase: “El cliente siempre tiene la razón”, por… nos hemos equivocado y hay que cobrarle a la señora lo que dice, por lo que sea… No debería ocupar dicho puesto laboral. Acto seguido, llegó otra señorita con carita de hacerse cargo de la situación; bastante educada y calladita bajo presión del cacique que la miraba con ojos asesinos: “Si dices algo te despido”.

Llegado este punto, les comenté que si no me cobraban el costo más bajo llamaría a la Policía Local. “Pues adelante, haga lo que tenga que hacer, señora”. Soltaron muy gallitos ‘todos a una’. Como los mosqueperros de una TV caduca. Para rematar, se unió al cotarro el pariente de alguna de las chicas que dijo ser abogado. ¡Ya les vale! El grupeto saltó sobre la Maruja empecinada en inclinar la balanza su favor. Con toda la razón del mundo, dicho sea de paso.


Muchos de vosotros pensareis: “¡Caray con ‘la Genovés’, ponerse así por diez eurachos!”. Si veo un céntimo de euro, me agacho a recogerlo; no tengo ni blanca. Asimismo, me desagradan las injusticias y la falta de respeto. Eso sí, gozo de más libertad que cuando nadaba en la abundancia. Antes, no luchaba por lo que era mío. Ahora, sí.

Evidentemente, todos cometemos errores. Yo, la primera. Empero recuerdo mis años de tendera –lo digo con todo el cariño del mundo—. Puedo aseverar que incidencias similares han sucedido siempre… Y, habitualmente, se cobraba al cliente el montante inferior.

Al final, hablé con un poli que hacía guardia en un concierto juvenil y no podía dejar su puesto, claro está. Hubiera sido una imprudencia. Pues bien, el madero declaró que tenía la razón; aunque señaló que no se podía obligar al comerciante a cobrarme la tasa inferior. Debía poner una reclamación. Así lo he hecho. De igual modo, siguiendo sus consejos, fotografié las sandalias con los diversos precios adheridos a las suelas.

Ya me he explayado suficiente… Por cierto, no compréis en las Zapaterías Super Mira o sucedáneos –establecimientos sin especializar y con plantillas obtusas—. Podéis encontraros con individuos que recen: “Erramos porque somos humanos y nos lavamos la manos como Pilatos”. Un hombre un tanto repelente, por lo menos para los cristianos.

Que sí, que lo sé. Cobrarán cuatro putos euros mensuales. La vida es dura, muy dura. Quizá demasiado. En mi caso, comencé a trabajar a los 15 años y pocos me echaron una mano. Las he pasado putas en muchos curros. Por este motivo, no hay que olvidar las minucias. Los granitos de arena pueden tornarse balones gigantes que nos aplasten.



Con este rollazo… ¿qué queréis que os diga? Las sandalias me salieron por las orejas. ¡Acabé hasta el orto! Cuando pueda iré a Consumo –reclamación y fotografías en mano—. ¡Joder! Lo siento, no puedo decir otra cosa, ¡qué mal se trabaja en este país! No me extraña que pase lo que pasa… Por suerte, no todo los currantes son así.

Reconozco que me comporté como un forúnculo purulento en el trasero. No obstante, una vocecilla interna, me susurró: “Ya era hora de que fueras un poco valiente, Genovés, que tan solo te queda un Telediario. Gallito con las teclas y cobarde con el face to face. Hoy has estado bizarra”.

©Anna Genovés
09/06/2017


The Chemical Brothers - Hey Boy Hey Girl



Sandalias por las orejas

A true story

Experiencias desagradables suceden a diario… Cosas de mujeres y La Moda.

El otro día vi unas sandalias que me molaron bastante. En ese momento no disponía de dinero y no me las llevé. Tenía lo justo para adquirir un regalo. Sin embargo, a mi amiga no le quedaban bien los zapatos que le había comprado, y me dije a mí misma: “Esta es la tuya, Anna, los devuelves y te coges las sandalias que te han gustado”.

Solo quedaba mi número y otro par. Cuando miré el precio vi que las pegatinas de la suela marcaban distintos importes. La diferencia entre par y par era de diez euros. De inmediato pensé que algo iba mal… Fui a la caja con ambos pares. Toda ingenua, le dije a la dependienta que debía cobrarme el precio más bajo. Pero la chica contestó que era un error y que, por tanto, tenía a cobrarme el precio que indicaba el ordenador.

Me había ocurrido lo mismo dos semanas atrás. ¡Manda huevos! En aquella ocasión pagué lo que me dijeron, pero estaba más que harta de tantos deslices comerciales, y pensé: “Ya está bien de ser gilipollas. Si se han equivocado que paguen las consecuencias y punto”. La cajera no entró en razones y el ambiente se caldeó más de lo normal por ambas partes.

Poco después, se unió a la feria otra dependienta. Por cierto, bastante maleducada. Al instante, el encargado… ¡ya te digo! Una persona que no sabe arreglar un asunto tan sencillo, por amor propio, por orgullo profesional, por la manida frase: “El cliente siempre tiene la razón”, por… nos hemos equivocado y hay que cobrarle a la señora lo que dice, por lo que sea… No debería ocupar dicho puesto laboral. Acto seguido, llegó otra señorita con carita de hacerse cargo de la situación; bastante educada y calladita bajo presión del cacique que la miraba con ojos asesinos: “Si dices algo te despido”.

Llegado este punto, les comenté que si no me cobraban el costo más bajo llamaría a la Policía Local. “Pues adelante, haga lo que tenga que hacer, señora”. Soltaron muy gallitos ‘todos a una’. Como los mosqueperros de una TV caduca. Para rematar, se unió al cotarro el pariente de alguna de las chicas que dijo ser abogado. ¡Ya les vale! El grupeto saltó sobre la Maruja empecinada en inclinar la balanza su favor. Con toda la razón del mundo, dicho sea de paso.


Muchos de vosotros pensareis: “¡Caray con ‘la Genovés’, ponerse así por diez eurachos!”. Si veo un céntimo de euro, me agacho a recogerlo; no tengo ni blanca. Asimismo, me desagradan las injusticias y la falta de respeto. Eso sí, gozo de más libertad que cuando nadaba en la abundancia. Antes, no luchaba por lo que era mío. Ahora, sí.

Evidentemente, todos cometemos errores. Yo, la primera. Empero recuerdo mis años de tendera –lo digo con todo el cariño del mundo—. Puedo aseverar que incidencias similares han sucedido siempre… Y, habitualmente, se cobraba al cliente el montante inferior.

Al final, hablé con un poli que hacía guardia en un concierto juvenil y no podía dejar su puesto, claro está. Hubiera sido una imprudencia. Pues bien, el madero declaró que tenía la razón; aunque señaló que no se podía obligar al comerciante a cobrarme la tasa inferior. Debía poner una reclamación. Así lo he hecho. De igual modo, siguiendo sus consejos, fotografié las sandalias con los diversos precios adheridos a las suelas.

Ya me he explayado suficiente… Por cierto, no compréis en las Zapaterías Super Mira o sucedáneos –establecimientos sin especializar y con plantillas obtusas—. Podéis encontraros con individuos que recen: “Erramos porque somos humanos y nos lavamos la manos como Pilatos”. Un hombre un tanto repelente, por lo menos para los cristianos.

Que sí, que lo sé. Cobrarán cuatro putos euros mensuales. La vida es dura, muy dura. Quizá demasiado. En mi caso, comencé a trabajar a los 15 años y pocos me echaron una mano. Las he pasado putas en muchos curros. Por este motivo, no hay que olvidar las minucias. Los granitos de arena pueden tornarse balones gigantes que nos aplasten.



Con este rollazo… ¿qué queréis que os diga? Las sandalias me salieron por las orejas. ¡Acabé hasta el orto! Cuando pueda iré a Consumo –reclamación y fotografías en mano—. ¡Joder! Lo siento, no puedo decir otra cosa, ¡qué mal se trabaja en este país! No me extraña que pase lo que pasa… Por suerte, no todo los currantes son así.

Reconozco que me comporté como un forúnculo purulento en el trasero. No obstante, una vocecilla interna, me susurró: “Ya era hora de que fueras un poco valiente, Genovés, que tan solo te queda un Telediario. Gallito con las teclas y cobarde con el face to face. Hoy has estado bizarra”.

©Anna Genovés
09/06/2017


The Chemical Brothers - Hey Boy Hey Girl

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Mujer florero

Pasó el mes de las flores
capullos abiertos
rodeados por sogas.

Pasó el mes de las flores
marchitas, acuosas
insolentes, morbosas...



Pasó el mes de las flores
arena y desierto
la llaga se abre
el cuerpo está muerto.

Pasó el mes de las flores
nacer y morir,
un soplo de viento.



Pasó el mes de las flores
adiós amor
me marcho sin ti
al lugar sin nombre.

No llores
no me sigas,
aunque el aire azote tu cuerpo
y el corazón gima.



Pasó el mes de las flores
mujer florero,
mujer decadente y viva.

30 de mayo de 2017
©Anna Genovés
Poema ilustrado con unas composiciones,
tomadas de la red,
de los mejores ceramistas de 2016


Michael Kiwanuka - Cold Little Heart (Spanish Subs)

Mujer florero

by on 18:18:00
Mujer florero Pasó el mes de las flores capullos abiertos rodeados por sogas. Pasó el mes de las flores marchitas, ...




La zona oscura

Hace años, después de sufrir un aparatoso accidente, un amigo permaneció varios días en coma. Cuando despertó, pasó bastantes meses en rehabilitación hasta que su existencia volvió, poco a poco, a la normalidad.

Nunca hablábamos del tema: era tabú. Como si el mero hecho de recordarlo supusiera un drama; lógico si pensamos en la trágica experiencia por la que había pasado. A todos nos sucedería lo mismo en mayor o menor medida, cada persona tiene un grado de resiliencia. O dicho de otra forma, capacidad de adaptación frente a una situación adversa. Un tema muy interesante que, tal vez, diseccionaremos más adelante...


Sin embargo, hoy, nos centraremos en la esa zona oscura por la que paseó mi compañero.  El otro día rompió el hielo y me contó su vivencia... ¡Me quedé muerta! Sin previo aviso, me soltó:

–Fue tan rápido como una ráfaga de viento. Pero estuve en el otro lado…

–Pero… ¿qué dices? –pregunté escéptica.

–A alguien tenía que contárselo... –me miró con ojos triste y comprendí que debía escucharlo. No oírlo como quien oye sonidos ambiguos, sino escuchar todas y cada una de las palabras que me revelara.

–Adelante, cuéntame lo que quieras… te escucho –dije de corazón.

–Verás, en los minutos que estuve clínicamente muerto, no vi nada de nada.

Abrí los ojos como platos.

»Sí. No me mires con cara de chiflada. Me vi rodeado de batas verdes y, de repente, se hizo el frío…, la oscuridad.

–¿Y ya está? –indiqué algo perturbada.

–Por desgracia, sí. No vi ni túneles ni luces blancas ni siluetas difuminadas ni al gran hacedor del Universo. Tampoco escuché cánticos celestes o sonido diabólicos... Te lo juro. No vi ni sentí una mierda. Nada tía, nada –comentó encogiéndose de hombros. Un segundo más tarde, añadió—: Cuando me reanimaron tuve arcadas; me estaban desentubando. Después, vislumbré las mismas batas verdes y etcétera… –Su mirada se perdió en el reguero interminable de hormigas que pululaban por el césped.

–Tranquilo no sigas. Te veo afligido –comenté asiendo su mano a la par que agregaba—: Otro día me cuentas el resto. ¿Qué te parece?

–Poco más puedo decir... ¿No lo entiendes? No hay nada más. Te mueres y punto.

–Anda, recordemos cosas más agradables, ¿vale? –insinué para cambiar de tema. Pero él siguió erre que erre con la mirada extraviada en el afanoso ir y venir de esos insectos eurosociales que tan a gusto trabajaban. Y su lengua, como si el mismísimo Leopoldo Mª Panero le hubiera poseído, siguió hablando...

–Fue como si la vida se hubiera parado en un determinado instante y hubiera regresado minutos después. El fundió en negro de un film noir en el que ha salido el cartel de The end. El interruptor que se apaga y no vuelve a generar electricidad. El androide cuyo programa se asfixia por el capricho del amo o por una avería fatal. ¡Leche! Morí sin remedio y sin perdón… ¡Aghgggggh! –soltó con cara de asco. Inmediato, chafó con todas sus fuerzas a los formícidos que bailaban al ritmo del chachachá por sus pies, y exclamo—: ¡Puta vida!


Su rostro se frunció, y el mío, también. Pero, por suerte, ahí quedó la cosa. Me estaban entrando verdaderos escalofríos. No puedo negar mis creencias. Ni voy a misa ni rezo…  empero, creo en algo superior; llámese Dios o como más os agrade. Y tengo fe: a menudo me repito que existe algo después de la muerte terrena. Quizá, por este motivo, su secreto me afectó bastante. Deseaba que me contara algo especial, necesitaba ese halo de esperanza para seguir creyendo en lo intangible.



La vida después de la muerte es un pensamiento recurrente entre los mortales sean o no devotos. Algo que no podemos obviar y que nos persigue desde el inicio de la Humanidad. Pongamos por ejemplo la civilización egipcia donde cuidaban más los detalles de El más allá que los tangibles. En la actualidad, bien mirado, la esencia del culto a los muertos no ha variado demasiado. Los diferentes dogmas que cohabitan en nuestro mundo siguen teniendo una devoción especial y espiritual por los seres queridos que fallecen y no volvemos a ver jamás. Por lo menos, no en esta vida y en este planeta que hemos llamado Tierra.

No cuentan los muertos arrojados al Dios-Río Ganges, donde los hindúes igual se bañan que lavan los platos. Tampoco hablamos de los cuerpos sin vida que aparecen en cualquier parte del Globo Terráqueo fruto de homicidios perniciosos. O de la Granja de cadáveres del complejo de Investigación Antropológica de Tennessee. Si apartamos algunas situaciones determinadas, como estos ejemplos, descubrimos que todas las religiones, de uno u otro modo, veneran a sus antepasados de forma extraordinaria.

Por eso no es de extrañar que existan creencias, mayormente pseudocientíficas, que buscan testimonios alentadores sobre la vida después de la vida. ¿Por qué? Porque son muchas las personas que tras pasar por una muerte clínica, una fase comatosa o a una resucitación cardiaca, contemplan o perciben algo similar a túneles largos, luces blancas, universos paralelos, abrazos de allegados fallecidos o al mismísimo Caronte llevándote al Hades después del Judicium Divinum donde se pesan los actos piadosos y maléficos de cada hombre. Y un largo etcétera...


Al margen de estas evidencias, poco ortodoxas, he encontrado diversas pruebas médicas que hablan de las experiencias cercanas a la muerte o ECM, de algunos pacientes. El doctor en Psiquiatría y licenciado en Filosofía Raymond Moody es un experto en el tema. Entre sus numerosos estudios científicos, destaca el realizado a más de un centenar de afectados por diferentes estadios ECM.

Humildemente, como la mujer pacata y mística que soy, tras hojear abundante documentación sobre dicha temática he percibido algo un tanto sospechoso... Veo demasiada casualidad que los paraísos y/o personajes omnipotentes visualizados por los afectados adopten las formas del credo que profesan. ¡Ojo! No me río de nadie. En alguna ocasión he sentido fenómenos paranormales en mis carnes. Es solo una apreciación.

Sin olvidar que algunos pacientes afectados por ECM tuvieron vivencias aterradoras, el patrón general asociado a dichos enfermos es placentero y sigue unas pautas concretas que podemos resumir en el siguiente listado:

1.                  Lo primero que sienten es la percepción de salir fuera de su cuerpo y ver lo que les rodea a modo de viaje astral. Incluso escuchan la hora de su fallecimiento.

2.          A continuación, tras caminar por un túnel, algunos afectados por ECM experimentan ascensiones celestes. (Esto me recuerda el serial The Leftovers).

3.                  Sucesivo, visualizan la silueta de una figura luminosa; acompañada o no por música. (Me pregunto si será un ángel, arcángel o el mismísimo y todopoderoso Señor del Cielo y la Tierra).

4.                  Un instante más tarde, la sensación de paz se acrecienta y desaparece todo tipo de dolor: físico y psíquico.

5.                  Durante este período aparecen las primeras visiones de personas fallecidas que agasajan al recién llegado. 

6.                Poco después, la silueta resplandeciente entabla una conversación telepática con el advenedizo. (En este apartado es donde he descubierto más testimonios sobre el cambio de formas del Creador y El Paraíso. Ambos se modelan según el credo que profesa el paciente aquejado por ECM).

7.                  De inmediato, este ser superior revisa la existencia del individuo.

8.                  A posteriori, evalúa su ética y costumbres a modo del Judicium Divinum.




9.                  Entonces, el afectado por ECM encuentra una especie de obstáculo que no le deja proseguir por ese camino de perfección, y recuerda que todavía sigue vivo.

10.               Consecutivo, le sobreviene una aversión a la hipotética resurrección terrenal. No obstante, comienza a sentirse vivo en un plano diferente a ese mundo feliz en el que ha vivido por unos instantes cuasi perfectos. Y, de repente, el Edén Celestial desaparece.

11.               Justo entonces, abre los ojos y ve la realidad que le rodea. Siente miedo a contar su vivencia extrasensorial. Miedo a no ser creído.

12.               Paralelamente a este estupor, desaparece el miedo a la Dama de la Hoz reconvertida en el ángel redentor que les llevará a un plano superior.

13.               Tras la rehabilitación necesaria, los afectados por ECM regresan a su rutina cotidiana. Desde ese instante, tanto su vida como sus valores personales, mejoran.

Estas confusas investigaciones se explican desde cuatro vertientes:

1.                  Espiritual
2.                  Psicoanalítica.
3.                  Fisiológica
4.                  Telepática.

Y aquí lo dejo, amigos, el tema da para tanto que de seguir investigando podría escribir más de una novela. ¿Quién sabe? Opinad vosotros mismos…

©Anna Genovés
11/05/2017

Ilustraciones tomadas de la red: El Bosco y Gustave Doré

Vida después de la Vida: Nuevas Fronteras. Dr. Raymond Moody





Nick Cave and the Bad Seeds - 'Jesus Alone'


La zona oscura

by on 18:18:00
La zona oscura Hace años, después de sufrir un aparatoso accidente, un amigo permaneció varios días en coma. Cuando despertó,...





Promo Semana Santa


Las vacaciones de Semana Santa son como un oasis en el desierto; ideales para relajarse y leer. Por ese motivo, tenía que hacer algo para que llegarais hasta la segunda novela de la saga Thriller neo-noir que tengo publicada: Las cicatrices mudas.


Así que he programado una PROMOCIÓN

Desde el jueves 13 de abril hasta el lunes 17 de abril (ambos inclusive), podréis descargarla completamente gratis.


Sí, sí… COMPLETAMENTE GRATIS


Sobre la novela

Si habéis leído la novela Tinta amarga, Las cicatrices mudas os cautivará por ser la segunda entrega de la que he llamado saga Thriller neo-noir. Cizallada, suavemente, la parte erótica, para cederle protagonismo al ambiente policiaco.

Si no habéis leído Tinta amarga, no pasa nada; Las cicatrices mudas es una historia que, pese a partir de la anterior, es completamente independiente y cuenta con un previous que muestra a los personajes principales. He de reconocer, que me ha salido bastante Tarantino. Me lo pasé genial al escribirla. Y, además, tiene muchas sorpresas...

Sinopsis de Las cicatrices mudas

El cadáver de una mujer sin identificar, aparece flotando por el Guadalquivir. El inspector Juan Utrera, encargado del caso, tiene que determinar si se trata de una muerte fortuita o de un asesinato. A medida que descubre datos sobre la fallecida, surgen personajes de un pasado casi olvidado en el que era agente de Asuntos Internos y cooperante del CNI, junto a su compañera Vera Carmona, la Espía. Un thriller neo-noir trepidante, rodeado de acción, intriga y antihéroes que recorren los oscuros pasadizos del hampa y esconde una relación de amor/odio truculenta, donde nada es lo que parece.

Las cicatrices mudas es atrevida, moderna, turbadora y divertida: un chute de adrenalina con una ‘previous’ que muestra a los personajes principales y 68.000 palabras para alegrar la vida a cualquiera; nadie bostezará mientras la lea. Vamos, que entretiene un montón. La trama comienza en Qatar, se planifica en Sevilla, se resuelve entre Río de Janeiro y Shanghái, y se finiquita en España… más concretamente en Valencia. ¿Qué más se puede pedir? Que tenga una chica peligrosa y un policía atractivo: los tiene.



Enlace de Las cicatrices mudas Amazon.es

Enlace de Las cicatrices mudas Amazon.com



Books trailer - Las cicatrices mudas


Promo Semana Santa

by on 21:21:00
Promo Semana Santa Las vacaciones de Semana Santa son como un oasis en el desierto; ideales para relajarse y leer. Por ese ...




Hoy, 21 de marzo, se celebra el Día de la poesía. Es por ello, que se me ha ocurrido publicar estos versos incluidos en del poemario Pasillos nocturnos. Muchas gracias por vuestras visitas y comprensión.






Dedos

Dedos largos
manos suaves
quiero que me acaricies
y después me ames.


Dedos largos
manos suaves
quiero llegar al Nirvana
con esa lengua que lame.


Dedos largos
manos suaves
quiero sentir tus entrañas
tu titanio y tu sable.


Dedos largos
manos suaves
quiero sorber tu rocío
en las lunas de Marte.


Dedos largos
manos suaves
azotas mi corazón
soy una muñeca con lastre.


Dedos largos
manos suaves
zapatos de hormigón
y guantes, muchos guantes.


Dedos largos
manos suaves
usadas para robar amores
manipuladas con arte.


Dedos largos
manos suaves
estrangulas mi mirada
con ligas de encaje.


Dedos largos
manos suaves
estoy muerta y enterrada
y tú no lo sabes.



Poema del poemario Pasillosnocturnos
publicado en Amazon
Rectificada 21/03/2017
@Anna Genovés




Book trailer del poemario Pasillos nocturnos de Anna Genovés



Dedos

by on 20:20:00
Hoy, 21 de marzo, se celebra el Día de la poesía . Es por ello, que se me ha ocurrido publicar estos versos incluidos en del poema...


Promoción gratuita Día del Padre

Amigos si todavía no habéis leído el thriller neo-noir Tinta amarga, ahora, podéis descargárosla completamente gratis desde Amazon hasta el miércoles 22 de marzo.



Sinopsis de la novela

La agente del CNI Vera Carmona, es una mujer con doble personalidad; adicta al riesgo y el sexo. Se halla inmersa en una oscura y peligrosa operación contra las mafias del Este y las triadas orientales, llamada Tatuador. Un día conoce a un peligroso capo ucraniano, que la llevará por un submundo donde nada es lo que parece. El contacto con el comisario de policía Antonio Velasco la devolverá a un punto de partida inesperado y surrealista. Acción, riesgo y lugares increíbles, nos deparan un juego endiablado de espías dobles envueltos de cinismo y violencia.

Enlace de Tinta amarga en Amazon España

Book trailer Tinta amarga







Brujas con trajes de hadas

Me desagradan las personas que incumplen su palabra. Por ejemplo, las que se apuntan a un sorteo literario y, pese a ser las suertudas ganadoras, no te dan ni las gracias. La escribidora de turno les envía el cheque-regalo con toda su buena fe del mundo, por el importe del libro sorteado para que se lo descarguen. Unas lo hacen y otras: «Nanai de la China».

No importa que las agraciadas tengan lectura Kindle Unlimited en Amazon y puedan leerlo gratis. Tampoco debe afectarles que les hayan dicho que es malo, que lean la sinopsis y no encaje con lo que habitualmente ojean o, simplemente, que lo hayan leído antes... Por honor, algo que muchas personas no tienen, se cumple lo pactado. Te descargas el libro y, de paso, porque: «Es de bien nacido ser agradecido». Le pones una valoración de cinco estrellas y quedas como un rey o una reina.



El caso que nos ocupa va de emperatrices como habréis adivinado por el título. Por desgracia, en más de una ocasión te llevas un chasco: «Las apariencias, engañan». Y, sin comerlo ni beberlo, de repente, te encuentras con individuas chungas que se disfrazan de hadas: «Haberlas, haylas». En todos los países de este honorable mundo que hemos convertido en el estercolero de la sociedad del consumo y el bienestar.

Los que nos autopublicamos en Amazon, bien o mal, no lo hacemos por amor al arte ni somos tontos. La megaplataforma digital te envía ipso facto las descargas de cada novela. Por tanto, sabemos si las susodichas ganadoras han bajado o no el libro que les han regalado cuando nos dicen que lo han hecho: «Antes se pilla a un mentiroso que a un cojo». Y es verdad. He cogido a unas cuantas patrañeras... Todas ellas mujeres. ¿Por qué será?

Sí, sí... Este batiburrillo llamado Brujas con trajes de hadas va por ti que ni tan siquiera te has dignado a darme las gracias. ¡Zorra! Seguro que después de poner una sola estrella y decir que el libro es un bodrio, eres de las pinches porcunas que lo harkean para todas las buenas y malas gentes que lo han leído y lo siguen leyendo por the face.

@Anna Genovés
17/03/2017




P.D. Me gustan los refranes. Ya lo dijo mi madre: «Hija mía el refranero español es muy sabio». Y yo, añado: sí señora. Lo digo como un recluta al que le toca la primera guardia con el CETME al hombro y un frío que pela. La buena de mi progenitora era muy roja, pero, sin darme estopa, me llevaba más recta que el mástil de un navío recién botado en las aguas de un océano embravecido. Una jungla de asfalto: la vida.

O quizá debería decir: más recta que un junco. Por aquello de la condición de flexibilidad de la que estoy dotada; por lo menos para reinventarme a diario y ponerme lo envites de la vida por montera. ¡Olé, madre! Gracias a tu rigidez cada día soy menos sensible. ¡Ya era hora! ¡Que les den a las brujas y a las hadas! Incluida a mí.

Los humanos somos brujas o brujos pese a tener duendecillos angélicos en las entrañas. ¿Ya os habéis reconocido? Soy la rubia marmórea que tira humos acuosos y da verdadero pavor aunque en realidad sea una pava.

Hace tanto tiempo que no escribía que me he enrollado en la postdata  como las persianas.

¡Que paséis un feliz fin de semana! Amigos y seguidores amables y bondadosos que pasáis por este espacio lleno de todo...

Lana del Rey - Once upon a dream. Soundtrack de Maléfica (traducida al español).






Al barrizal

Pinta el mundo de rosa aunque sea negro. La mácula de la aurora, el trigo siniestro. El vientre llora, lo toma en un cesto. Acunado cual niño que gime. Cual madre que muere en el hospital sin enfermeras que la mimen o manos que la acojan.

El velo se cae
La vida se hunde
El mundo se derrumba
¿Cuál es el ajuste?

La habitación está callada aunque la llenen personas. El nido se cae del árbol. La noche aploma. El bebé dejó de llorar. La madre dejó de amar. Murió en brazos de un hombre que nunca la quiso aliviar.

El velo se cae
La vida se hunde
El mundo se derrumba
¿Cuál es el ajuste?

Gira la rueda. Mira en uno y otro canal. La televisión siempre dice lo mismo. Muchos perros con el mismo collar. El film acabó con un fundido en blanco. No es para reír: es para llorar. Los muertos caminan sobre la tierra. Los vivos al barrizal.

El velo se cae
La vida se hunde
El mundo se derrumba
¿Cuál es el ajuste?

No hay ajuste
Nunca lo ha habido
Nunca lo habrá
Solo la muerte camina con paso firme
Solo la muerte le dará libertad.


©Anna Genovés
06/02/2017


Nick Cave & The Bad Seeds - 'Jesus Alone'


Al barrizal

by on 21:41:00
Al barrizal Pinta el mundo de rosa aunque sea negro. La mácula de la aurora, el trigo siniestro. El vientre llora, lo toma en u...